28 de marzo de 2014

EL RINCÓN DE PENSAR



Muchas familias me preguntáis sobre el famoso "Rincón de Pensar" sobre cómo regañar o castigar a vuestros hijos cuando son menores de 3 años y ya sentís que habéis perdido la "autoridad" sobre ellos.


La gran mayoría utilizáis técnicas y recursos válidos en niños de más edad, pero no en menores de 3 años. 

El niño menor de tres años:

  • No reta con malicia, utiliza el desafío como confirmación de una norma.
  • No necesita largas explicaciones que dan lugar a la confusión.
  • No entiende metáforas.
  • No tiene noción de tiempo.
  • No se siente culpable.
El niño menor de tres años:

  • Necesita normas y límites claros, concretos y sencillos.
  • Necesita que se le escuche y se le explique con claridad.
  • Necesita una corrección en el momento, no un castigo mañana.
  • Necesita que se le hable en un tono normal y firme.
  • Necesita preguntar y provocar para entender el mundo.
El famoso "Rincón de Pensar" no es un sistema muy válido para estas edades. Normalmente cuando castigamos en este lugar de la casa o escuela, el niño aumenta su rabieta, se tira al suelo, patalea, en ocasiones debemos arrastrarle para llevarle allí, lo que agrava mucho más la situación. Y una vez allí pasa un rato llorando hasta que se entretiene con algo... una hormiga que pasaba por allí, un hilo del pantalón, el cordón del zapato... o aún peor se levanta y se va sin permiso entrando en un juego muy negativo entre castigado y castigador.

Lo que os aseguro es que NO está pensando en lo que acaba de hacer... no tiene esa capacidad de control, de concentración, de responsabilidad... es un NIÑO MUY PEQUEÑO.

Yo aconsejo siempre, ante un mal comportamiento, un reto, una provocación  cuatro pasos:

1. Explicar el motivo por el que no se debe hacer eso
2. Volver a explicar sin levantar el tono
3. Ignorar la conducta si se repite
4. Distraer

Por ejemplo; mi hija de 18 meses se pone a toquetear con los botones del DVD.

1. Le indico que eso no se toca, no es un juguete y se puede romper. (obviamente ella sigue y además ahora me mira desafiante mientras lo hace)

2. Le confirmo la indicación con la misma explicación que antes. (Ella continúa)

3. No la miro ni le digo nada más. (Ella continúa)

4. Al cabo de unos segundos le digo "vente vamos a pintar un ratito juntas" 

Sin peleas, sin "rincones", sin llantos...

Sé que no puedo esperar de ella, aún, un autocontrol tan maduro como para dejar de tocar un objeto "prohibido" que además consigue la atención de mamá y por el que ella siente una curiosidad innata por descubrir qué es.

En ningún caso debemos permitir una mala conducta o dejarla pasar sin su debida explicación, pero aún es pronto para recurrir al castigo. 

Por otro lado nos encontramos en plena construcción de aspectos tan importantes como la autoestima y el autoconcepto, por lo que es importante no regañar a estas edades con gritos, desprecios, insultos, zarandeos, etc...

Poner en práctica esta técnica y me contáis que tal os va. Si tenéis alguna duda o algún caso particular  no dudéis en contarnos.





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