19 de junio de 2013

EDUCAR CON LENGUAJE POSITIVO



Hoy he estado recordando los últimos talleres de "Lectura Divertida" que he estado impartiendo en algunos colegios de la Comunidad de Madrid y que ya terminan por este curso.

Los realizo con niños de 4 a 6 años en la biblioteca del centro educativo y además de cuidar mucho las actividades y juegos que programo, presto especial atención a mi vocabulario y a los refuerzos que utilizo para fomentar en mis alumnos el interés por la lectura y por el taller...
en general.

En uno de estos talleres tuve un niño que, la verdad, se portaba un poquito mal, no prestaba atención y distraía a los compañeros. Después de llamarle la atención unas cuantas veces me dijo "es que mi madre me ha dicho que soy el mejor portándome mal" Claro, frente a semejante afirmación y reconocimiento de su madre poco tenía yo que hacer... Pensé unos segundos y le contesté "pues yo creo que eres el mejor leyendo" comentario que le descuadró un poco y desde ese momento comenzó a estar mucho más atento y participativo en las actividades del taller de lectura. Así de fácil!!!!

Creo que en este ejemplo de situación real, se ve claramente como nuestro vocabulario, las etiquetas que ponemos y los roles que damos a nuestros hijos van haciendo mella en su comportamiento, su actitud frente a la vida y en definitiva en la formación de expectativas sobre sí mismos.

Los niños no entienden la ironía, los dobles sentidos o los juegos de palabras hasta los 6 años aproximadamente, sin embargo, a nosotros los adultos, nos encantan y nos salen solas frases como "tu sigue haciendo eso y verás" "al final te vas a llevar un regalito" frases que en los oídos de un niño están llenas de interés y curiosidad por ver qué va a pasar.

Sé que cuesta mucho trabajo cambiar ese chip pero es imprescindible, a la hora de educar el espíritu de nuestros hijos, llenarnos de positividad, frases llenas de esperanza y de posibilidades como "cada día te sale mejor" "seguro que puedes hacerlo" "qué bien te portas" etc..

Mañana, cuando paséis el día con vuestros hijos prestar atención al modo en que os dirigís a ellos, si sois positivos o negativos en vuestro lenguaje, si sin daros cuenta, le decís lo que no puede hacer, lo que no sabe... o si sois irónicos con niños menores de 6 años. Y valorar si debéis cambiar algo vuestro lenguaje.

Si tenéis alguna duda al respecto podéis poneros en contacto conmigo. Mucho ánimo, seguro qué podéis ser unos padres con un lenguaje positivo 100%

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu opinión...