27 de mayo de 2013

INTELIGENCIA EMOCIONAL


El Psicólogo René Diekstra, experto en Educación Emocional, fue entrevistado por Elsa Punset la semana pasada en un interesantísimo programa de Redes que os recomiendo.

Entre otras reflexiones de Diekstra, quiero destacar dos que creo resumen lo que significa educar las habilidades sociales y emocionales de nuestros hijos:

"Un niño que conoce y sabe gestionar sus emociones no sólo tendrá mejores resultados académicos sino que estará más preparado para el mundo laboral"

"Si enseño a un niño a interpretar bien las emociones de otros mejorará su capacidad de conectar y de empatizar con ellos"

En el documental, Elsa punset pregunta al psicólogo qué edad es la adecuada para comenzar a educar esas habilidades sociales y emocionales, a lo que René responde que a partir de los 2 o 3 años y hasta el final del instituto, 17 o 18 años.

Fue en ese instante cuando decidí escribir sobre lo que ocurre en nuestros hijos a nivel de desarrollo social y emocional antes de los dos años y cómo se forman dichas habilidades.
El bebé, a medida que va creciendo y relacionándose con su entorno, va entendiendo que existen unos comportamientos sociales que generan afectos empáticos, como sonreír, dar abrazos, saludar, dar besos, etc.. gestos que comienza a realizar por imitación e insistencia del adulto.

También comienza a reconocer entre los "suyos" y los "extraños" proceso que implica la capacidad y adquisición de "afectos" aproximadamente a los 8 meses de edad.

Poco a poco, sobre el año de edad, comienza a aparecer en el niño una Empatía Primitiva muy caracterizada por un Egoísmo Infantil. En estas edades el pequeño no ha desarrollado aún la capacidad de entender socialmente al otro, ya que para ello, se necesitan una serie de mecanismos cognitivos que aún no posee.

Sus gestos sociales están basados en la imitación y se van formando como resultado de las experiencias e interacciones con los distintos contextos sociales que le ofrece su entorno.

En ocasiones, cuando estoy en el parque con mi hija, veo los pequeños conflictos que surgen porque los niños (menores de dos años) se quitan los juguetes unos a otros o no quieren compartir sus pertenencias. Y observo como sus padres intentan solucionar dichos conflictos con toda clase de explicaciones sobre lo qué es compartir, jugar juntos, cooperar, etc, mientras sus hijos lloran desconsoladamente sin entender lo que sucede. Lo que ocurre es que los pequeños aún no están preparados para compartir ni empatizar, pero estas experiencias les sirven como aprendizaje para ir construyendo las bases de su aprendizaje social.

Tres son los ámbitos sociales que nuestros hijos tienen que descubrir a estas edades:

- El conocimiento sobre las personas.
- El conocimiento sobre la sociedad.
- El conocimiento sobre los valores, normas, conductas o moral de la sociedad a la que pertenecen.

Como veis es mucho trabajo el que tienen por hacer y nosotros mucha la responsabilidad que tenemos como modelos y guías de sus aprendizajes.

Pero ¿Cómo aparecen las emociones y los sentimientos en nuestros hijos?
Las emociones aparecen en los niños de forma brusca, antes que los sentimientos, ya que estos últimos necesitan de un mayor desarrollo cognitivo. Las principales emociones y más comunes en los niños son:

- La alegría
- La tristeza
- La ira
- El miedo

En nuestra mano está ayudar a nuestros hijos a reconocerlas, ponerles nombre, identificarlas en ellos mismos y en los demás y gestionarlas de forma adecuada. Para ello existen una serie de materiales como láminas de imágenes o cuentos sobre emociones como esta colección de la Editorial SM.

Espero haberos ayudado a comprender mejor el desarrollo social y emocional de vuestros hijos. Me pongo a vuestra disposición para cualquier consulta.


1 comentario:

  1. . COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
    EN LA CONDUCCION DIARIA

    Cada señalización luminosa es un acto de conciencia

    Ejemplo:

    Ceder el paso a un peatón.

    Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

    Poner un intermitente

    Cada vez que cedes el paso a un peatón

    o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.


    Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.


    Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.


    Atentamente:
    Joaquin Gorreta 55 años

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